Seguro que todos conocéis la expresión llorar como una
Magdalena (no como una Macarena). Significa llorar desconsoladamente y
seguramente venga de cuando María Magdalena lloró la muerte de Jesús. Pues
bueno, como la mayoría sabréis, la semana pasada estuve en España y así es como
lloré yo una hora en el aeropuerto antes de venirme, como una Magdalena,
desconsoladamente y sin poder parar. Al aeropuerto me llevó mi propio Jesús, que
yo también tengo uno para no ser menos Magdalena que la verdadera, y cuando nos
estábamos despidiendo yo lloraba y lloraba y lloraba. Después me llamó mi madre
cuando me acercaba a la puerta de embarque, y lloraba y lloraba y lloraba… como
una Magdalena.
No lloraba por estar triste, estoy y me siento feliz en
Toronto. Lloraba por la despedida en sí (no me gustan) y por la incertidumbre
que tengo aquí por el momento. Pero bueno, tanto llorar como una Magdalena me
acordé de lo que me gustan a mí las magdalenas de toda la vida y que nunca me había atrevido a hacer, así que he
decidido intentarlo para nuestra receta de hoy en Fridays (Saturday) on sweet, con la receta
del libro Cocina divertida para niños de
Susaeta.
Magdalenas
Ingredientes
3 huevos
La ralladura de 1 limón
¼ kg de azúcar
¼ l de leche entera
¼ l de aceite de girasol
400 g de harina
1 sobre de levadura en polvo tipo Royal
Tiempo de preparación: 10
minutos + 20 minutos de horneado
Dificultad: Baja
Precio final: Bajo
Accesibilidad de los ingredientes:
Alta
Se precalienta el horno a 180 o. Batimos
los huevos a punto de nieve con una batidora de varillas para que la masa quede
más esponjosa y añadimos el azúcar. A continuación añadimos el aceite, la leche
y la ralladura de limón. Mezclamos bien todo con una cuchara de madera.
Después de haber mezclado la levadura con la
harina, vamos incorporándola poco a poco a la mezcla anterior, sin dejar de
remover.
Una vez mezclado todo, vertemos la masa en
moldes de papel para magdalenas, sin llenarlos del todo. Hornear durante 20
minutos aproximadamente.
Antes de meterlas en el horno las
espolvoreamos con un poco de azúcar.
Las mías han salido un poco planas por arriba y no con la
montañita típica de las magdalenas de toda la vida. Estoy intentando psicocinar
el motivo pero no tengo ni idea porque he hecho todo exactamente como dice la receta. Por favor si alguien lo sabe espero consejo.
De sabor, sin embargo están riquísimas, y a mí me gustan con una oncita de
chocolate con leche. Mmm, ¡qué rico!
Volveremos con
Fridays (de verdad) on sweet by Psicocina de ideas.
Por hoy os dejo sin
llorar como la Magdalena, pero psicocinando “María” Magdalenas y con la Canción para la Magdalena de Sabina.
Aquí estamos otro viernes más para compartir una receta de Fridays on sweet con vosotros. Este viernes es especial porque os escribo desde Mi querida España, más concretamente desde el coche dirección Madrid. Al igual que el viernes pasado hoy os traigo otra receta en diferido, la diferencia de esta ocasión es que esta tarta ni la he hecho ni la he ideado. Os traigo la receta de la Tarta de manzana, tarta conocida donde las haya; elaborada por Mayca, que se está convirtiendo en una repostera de primera y que me da hasta envidia cuando veo las tartas con fondant que ha aprendido a hacer. Tiene unas manos que no os podéis imaginar... Una vez, cuando todavía no iba a cursos y este tipo de repostería no estaba tan "de moda", me hizo una tarta de cumpleaños con forma de mariquita que aluciné (yo estuve mucho tiempo coleccionando mariquitas hasta que un buen día ya no sabía dónde meterlas).
Estos días atrás he estado en Mijas en casa de mi madre y Mayca vino a tomar café con una fuente en las manos con algo que prometía... Y efectivamente olía y sabía de maravilla. Una Tarta de manzana de la cual aquí os dejo la receta. Por varios motivos utilizaré hoy esta receta en el blog; porque no he tenido ni voy a tener tiempo estos días de cocinar ni psicocinar, porque me gusta haceros partícipes de Fridays on sweet y porque Mayca, como ya he dicho, tiene unas manos estupendas para todo esto.
Tarta de manzana Ingredientes Para la base (para un molde de 26-28 cm) 175 g. de harina de repostería. 65 g. de mantequilla fría. 35 g. de agua. 1/2 cucharadita de azúcar. 1/2 cucharadita de levadura. Pellizquito de sal. ( 1 huevo para pintar)
Para la crema 1 rama de canela. Piel de 1/2 limón. 3 huevos. 500 ml. leche (semidesnatada o entera) 120 g. azúcar 30 g. maicena
Para decorar 1 ó 2 manzanas. Mermelada de melocotón o albaricoque. Tiempo de preparación: 30 minutos de preparación + 40 minutos de horneado + 30 minutos de nevera. Dificultad: Baja. Precio final: Bajo. Accesibilidad de los ingredientes: Alta.
Mezclar los ingredientes de la base en el orden en el que aparecen en la lista y amasar hasta obtener una masa consistente y uniforme. Envolver en film transparente y mantener en la nevera hasta su montaje. Mínimo 15 minutos.
En un cazo, mezclar los ingredientes de la crema y poner a fuego medio-alto sin dejar de remover para que no se pegue mientras espesa.Retirar, colar, tapar el bol con film transparente que toque la crema y reservar en la nevera.
Montaje: Extender un poco de harina en la encimera para poder manejar la masa sin que se nos pegue. Dar forma del molde y cortar el sobrante.Pinchar la masa con un tenedor para que no suba y pintar con huevo.
Verter la crema encima de la masa de forma uniforme mas o menos un dedo antes de llegar al borde. Pelar las manzanas y cortarlas en cuatro trozos y cada uno de ellos en laminas e ir colocándolas encima de la crema de forma que monten un poco unas encima de otras.
Meter al horno ya precalentado a una temperatura de 180º C durante unos 40 minutos mas o menos. No abrir el horno durante los primeros 25/30 minutos. Una vez transcurrido el tiempo dejar enfriar sobre una rejilla y una vez templada, pintarla con la mermelada elegida. Conservar en la nevera hasta el momento de consumirla.
No puedo terminar este blog sin darte las gracias Mayki, eres una máquina, me has puesto la receta de tal manera que no he tenido ni que modificarla, vamos un corta y pega ha sido esto... Lo que sí prometo es hacerla y ver como me sale, pero cuando vuelva a Canadá, que el poquito de tiempo que me queda quiero disfrutar de mi tierra, de mi gente que sino al final... echo de menos. Aunque de eso ya os contaré pronto.
Volveremos con Fridays on sweet by Psicocina de ideas.
Aquí estamos de nuevo un viernes más, pero no un viernes
cualquiera porque en unas horas parto con destino España así que me tendréis
que perdonar porque esta receta, aunque la he hecho varias veces, hoy no ha
sido una de ellas, así que he tomado prestada la foto de mi primasa F que lo
hizo ayer y tiene una pinta exquisita. La semana pasada os conté como suspiraba
por ir a España, por mi gente, por mi tierra… bueno, hoy he de deciros que los
suspiros se han convertido en una semana completa de insomnio, de maleta, de
nervios, de preparativos, de… un no parar… pero lo peor es que esta tarde
tomándome un café mientras que caminaba por la calle he pensado que eso voy a
echarlo de menos… ¿será un síntoma de que me estoy volviendo toronteña? Whatever,
tengo ganas de ir a España pero deciros a todos antes de que me veáis por allí, que estoy muy bien aquí, soy feliz y estoy a gusto. Aprendiendo, disfrutando,
valorando, conociendo, riendo… solo os echo de menos a vosotros de carne y hueso
porque como comenté en el primer post que escribí en Canadá, nos vemos más
ahora que cuando vivía en Madrid… de lo demás, echo de menos el clima pero
realmente no mucho más… aquí hay prácticamente de todo. Terracitas hay,
productos españoles hay, buena gente para salir hay, teatros hay, cines hay,
ZARA hay, hasta Tío Pepe, vinagre de Jerez, chorizo, morcilla… Lo que si echo
de menos son las gambas por dios!! Y las acedías y tres o cuatro cosas más…
pero vamos, que como dijo el otro día mi primo B, vivo en la civilización en
una ciudad desarrollada, no como él el pobre.
Pero ya está, seguimos con lo que íbamos, como también os
adelanté la semana pasada, hoy os traigo un pastel en diferido. La receta en
este caso es mía (también la hará más gente, pero no la busqué en ninguna parte,
simplemente la psicociné antes de cocinarla), pero la repostera ha sido en este
caso la primasa F que no sabe todavía que su pastel va a aparecer en el blog. Hoy
os voy a contar la receta del Bizcocho de plátano con chocolate y nueces o Chunky Monkey cake. El origen de esta
receta está en el helado de Ben & Jerry’s, que desde que lo probé se
convirtió en mi favorito junto con mi clásico de dulce de leche. El ChunkyMonkey es un helado de plátano con nueces y trocitos de chocolate, esa mezcla
es deliciosa en el helado cuando está cremoso; así que un buen día probé a usar
los mismos ingredientes con una base de bizcocho tradicional. Deciros que hay un
pastel muy típico americano llamado Banana Bread que no es para nada lo mismo,
sólo se parecen en el uso del plátano, nada más. Por hacer una comparación
sería como decir que las cupcakes y las magdalenas son lo mismo y ¡para nada! Este
último se suele encontrar en Starbucks y sitios similares o la receta en
internet si lo queréis probar porque también es muy bueno.
Como os decía, la primera vez que hice este bizcocho fue un
día en Madrid, cuando la primasa F me pidió que le hiciese un bizcocho y decidí
psicocinar alguna idea nueva, por no hacer siempre el mismo. Aproveché que
tenía unos plátanos maduros en casa y que poco días antes había comido este
helado para que la idea me viniese a la cabeza y manos a la obra:
Bizcocho de plátano con chocolate y nueces o Chunky monkey cake
Ingredientes
3 plátanos maduros
1 taza (cup) de nueces
1 taza (cup) de pepitas de chocolate para
repostería
3 huevos
1 sobre de levadura en polvo tipo Royal
1 yogurt natural o de plátano
-Con la medida del vasito de yogurt:
1 de aceite de girasol
2 de azúcar
3 de harina blanca de trigo
Una cda. de mantequilla para el molde
Una pizca de harina para el molde
Tiempo de preparación: 20
minutos + 50 minutos de horneado aprox.
Dificultad: Media
Precio final: Medio
Accesibilidad de los ingredientes:
Alta
Se precalienta el horno a 350o. Batimos
las claras a punto de nieve con una batidora de varillas para que la masa quede
más esponjosa, a continuación añadimos las yemas y el yogurt y batimos. Añadimos
el aceite, azúcar y harina junto con el sobre de levadura y seguimos batiendo
hasta conseguir una masa fina y sin grumos. Hasta aquí el bizcocho tradicional
y a partir de ahora pasamos al nuestro. Estrujamos los plátanos con un tenedor
para que se quede como una masa pero nunca con la batidora, ya que queremos que
queden algunos trozos además del sabor. Mezclamos bien los plátanos con la masa
y preparamos el molde untándolo con mantequilla y espolvoreándolo con harina
para que no se pegue. No os olvidéis de quitar la harina sobrante del molde.
Cuando tenemos el molde preparado y el horno
caliente, añadimos en la masa el chocolate y las nueces y mezclamos todo bien
para que se repartan e inmediatamente vertemos en el molde y al horno. Este último
paso tiene que ser rápido ya que si tenemos que esperar las nueces y el
chocolate se irán al fondo.
Horneamos a 350o durante 50
minutos aproximadamente. Hay que recordar que mientras se está horneando un
bizcocho no se puede abrir el horno a la mitad, porque no subirá bien. Por tanto
cuando veamos que ya ha subido bien podemos abrir el horno y comprobar que está
listo insertándole un palito de madera o un cuchillo. Si sale limpio estará
listo.
Una vez que se enfríe
se puede decorar como el de la foto o comer tal cual.
En mi opinión lo ideal de esta receta es que mezcla la
tradición del bizcocho de yogurt que casi todo el mundo conoce, con
ingredientes accesibles que le dan un toque magnífico. Os animo a que probéis a
hacerlo y a acompañarlo con este helado de Ben & Jerry’s, os va a
sorprender. Quizás lo haga en estos días en España para quitarme la espinita de
poner la receta con un pastel en diferido…
Volveremos (la próxima
semana en horario europeo) con Fridays on sweet by Psicocina de ideas.
Por hoy os dejo
entrada la madrugada psicocinando en diferido Bizcocho de plátano con
chocolate y nueces o Chunky Monkey cake.
Hoy no podía traeros otra cosa que Suspiros, esos merengues
secos que vemos en las pastelerías y que por lo visto tienen tanta ciencia para
hacerlos… Yo he de deciros que no los había hecho nunca, aunque tampoco
probado, y están buenos. Es como meterte en la boca aire, creo que de ahí su
nombre. Cuando los muerdes son crujientes, pero después de dos segundos se
experimenta la sensación de no haberse metido nada en la boca. Es bastante
curioso. Para que os hagáis una idea, los que seáis del sur de España
principalmente, o los hayáis probado, es como comerse un pico de esos que son
gordos pero por dentro no tienen nada…
Bueno como os decía, hoy sólo podía traeros esta receta
porque así es como llevo yo varios días aquí, suspirando, porque el próximo viernes
a esta hora estaré montada en un avión rumbo a España. Ya era hora después de
siete meses y medio. Suspiro por mi gente, por mi tierra, por mis ratos con
amigos, por los besos, los abrazos, porque tengo ganas de pasearme por la calle Larga de Jerez y tomarme
una copita de Canasta, porque tengo ganas de ver a B vestida de comunión, de
tumbarme al sol en la hamaca y darme un bañito en la piscina, de alternar y que
me digan “niña, pon otro café”, por un desayuno que dure hasta la hora de comer, porque no me voy de Madrid sin echar una
canasta, o dos, o las que surjan con E y D… por todo eso suspiro, como sé que
también están suspirando algunos en España porque llegue el ansiado día.
Buscando la letra del conocido pasodoble “Suspiros de España”he encontrado en Wikipedia que el autor lo llamó así al ver los suspiros
(dulces) en el escaparate de una confitería llamada España, aunque luego se
popularizó entre las personas en el exilio durante la posguerra. La situación es
algo diferente, pero como ellos, yo echo mucho de menos mi tierra y para
recordarla, hoy os traigo la receta de los suspiros porque como ya os dije, la
cocina es mi forma de expresión y mientras cocino, psicocino.
En esta ocasión los he hecho de limón y como ya conté la
semana pasada, con edulcorante en lugar de azúcar ya que sigo con la dieta. Así
que sirven para la dieta Dukan o para cualquier otra en la que no se pueda
comer azúcar o sólo proteínas. Ah, y también para diabéticos.
Suspiros de limón sin azúcar
Ingredientes
5 claras de huevo
5 cucharadas de Splenda u otro edulcorante (proporción
1-1 con las claras)
¼ cdita. extracto de limón
Una pizca de colorante alimenticio amarillo
(el de la paella vale)
Tiempo de preparación: 10
minutos + 30 minutos de horneado
Dificultad: Media
Precio final: Bajo
Accesibilidad de los ingredientes:
Alta
Se precalienta el horno a 300o, o
incluso un poco menos. Batimos las claras a punto de nieve con una batidora de varillas.
Añadimos las cucharadas de edulcorante una a una batiendo cada vez que añadimos
otra. Cuando llegamos a una consistencia en la que dando la vuelta al bol el
merengue no se cae* podemos dejar de batir porque estará listo. Añadimos el
extracto de limón y el colorante y batimos un poco de nuevo.
Ponemos papel encerado en una bandeja de
horno y colocamos papelitos para magdalenas (salen 15 aproximadamente). Con una
manga pastelera llenamos los papelitos dándole la forma que deseemos. También se
puede hacer sin papelitos, simplemente sobre el papel de horno. Yo recomiendo
lo de los papelitos porque yo puse varios para probar directamente sobre el
papel y se pegaron, por lo cual se quedó la mitad en el papel, así que la
primera vez es mejor andar sobre seguro. Una vez que el horno está caliente
colocamos la bandeja a altura media-baja en el horno y horneamos 30 minutos
dejando la puerta ligeramente abierta con una cuchara de metal. Esto último lo
leí en varias webs de recetas pero no sé realmente para qué es… psicocinadlo y
me contáis. Yo no he probado cerrando el horno del todo así que no os puedo
decir.
Sacamos del horno, dejamos enfriar y listos
para comer.
La complicación de
esta receta es que tienen que quedar entre crujientes y con aire dentro, ni
líquidos ni demasiado vacíos y no muy tostados por arriba. Los míos yo creo que
para ser la primera vez no están del todo mal, y siendo la primera vez que los
pruebo están muy buenos, quizás le hubiese echado menos limón, no estoy segura.
Os animo a que probéis a hacer la receta así y que psicocinéis posibles
mejoras. Yo esta noche los llevaré a una fiesta y ya os contaré reacciones.
Dice el pasodoble:
En mi soledad suspiro por ti España, sin ti me muero España, sol y lucero
En mi corazón te llevo metía y el eco de mi canción llevará España en un suspiro.
Volveremos (la
semana que viene en diferido) con Fridays on sweet by Psicocina de ideas.
Hoy os dejo
psicocinando Suspiros (de limón y sin azúcar) de España.
Tal y cómo prometí la última vez aquí estoy de nuevo para
contaros cómo ha ido la Nochebuena y la Navidad de este año, que se presentaba
por lo menos diferente. En mi caso no era la primera Navidad lejos de la
familia y muy lejos de casa, ya hace unos añitos la pasé por este lado del
Atlántico, con unos graditos más y trabajando. Esta semana previa a Nochebuena
me estaba temiendo que me pasara algo parecido a lo que me pasó la otra vez,
que me llamaron mientras que trabajaba y creo que estuve como 3 horas llorando,
lo cual no es muy raro en mí porque soy muy llorona y cómo os conté el algún
post anterior, cada vez más con la edad. Así que con estos antecedentes me fui
preparando para lo que pudiera pasar, siempre kleenex en el bolso, llamadas a la familia, compras navideñas y por
supuesto lo que nunca puede faltar, llorar mucho, mucho antes para tener menos
lágrimas; aunque basándome en la experiencia y psicocinando esta idea muy
profundamente, creo que esto último no sirve para nada, al igual que no “Se mea menos por llorar más”. Bueno
pero yo lo intenté por si acaso. Para llorar mucho en estas Fiestas lejos de
casa yo recomiendo visitar Youtube y escribir en su buscador “Anuncio Navidad
2012”, si empiezas estás perdido… A mí me bastó con el de Campofrío, que fue el
primero que vi, pero como buena llorona seguí y seguí hasta quedarme sin… KLEENEX!! que es lo que suele pasar en
estos casos y hay que levantarse a por un trocito de papel higiénico. Vi el de
la Campaña de SE BUSCA de Coca-cola, el otro de Coca-cola (una cagada con David
Bisbal), el de Feliz Navidad del futuro, el de Freixenet, el de Suchard (nada
emotivo), el de la Loteria… vamos… de todo un poco… Ah!! Y el de Canal Sur,
como no… Nuestra Navidad en Canal Sur,
nuestra Navidad llena de luz… Todo esto aprovechando los ratos sola porque
si no una no llora igual de a gusto, claro…
Entre una cosa y otra se fueron acercando los días señalados
y uno tras otro llegó el día de ayer, Nochebuena. Lo mejor de todo es que ME y
J nos invitaron hace unos días a cenar con su familia, así que ya por lo menos
no estábamos solos (que podría haber sido lo más traumático sin duda) así que estábamos
muy contentos. El día pasó bastante rápido, por la mañana fuimos a comprar unas
cositas, hacía un día buenísimo, frío pero el Sol fuera, hablé dos veces con
mamá, dos veces con papá, felicitaciones por las Redes Sociales, Whatsapp,
Facebook, etc. vamos que casi me tienen que esperar a terminar de arreglarme…
digo en mi defensa que aquí tienes que estar lista a las 5:30 de la tarde, por
eso de los horarios de las comidas, eh? Que no es que yo tarde… Como os acabo
de decir hablé con mamá, que también tenía prisa por vestirse y estaba
terminando de hacer los solomillos para irse a cenar para casa de C y P. Y
hablé con papá desde casa de MJ. Cuando me llamó no había nadie todavía, eran
las 9 de la noche, pero nosotros no cumplimos ni los horarios de Canadá, ni los
de España, tenemos nuestros propios horarios de la República independiente de
la familia Segura. Dos horas después, volvimos a hablar y ya estaban casi todos,
MJ, M, R y B, V con C, el titi y mientras hablábamos llegaron MC, MA y A. A M
no conseguí verlo porque para él todavía era tempranito y estaba pasando un
rato con la novia… Hablamos un rato y estuvimos tomándonos una copita mientras
yo no me tenía que ir, la mesa estaba espectacular, una pinta el jamón y las
gambas… una pena no haber podido probar nada, pero es que si no después no iba
a tener hambre… Ah!, hasta cantamos Los
peces en el río!
Llegó la hora de irnos para casa de Ch a Mississauga. Cuando
llegamos sólo conocíamos a ME y a J, bueno y a M, J y S… pero todos parecían
muy abiertos. En la familia de J casi todos hablan español porque son nacidos
en Málaga, aunque llevan más tiempo fuera que allí, así que la noche se
presentó bastante bilingüe como casi siempre por aquí. Si algún día vuelvo a vivir
a España no sé cuánto inglés sabré, pero Spanglish… vamos… lo estoy aprendiendo
divinamente. La verdad es que es una forma de comunicación bastante avanzada,
normalmente se habla el idioma que habla la mayoría, pero siempre respetando si
alguien no habla uno de los dos, así que lo más común es tener que cambiar
varias veces de inglés a español en la misma conversación según quién esté
delante. También hay una ventaja clara a la hora de estar con
Spanglishparlantes, que es la posibilidad de mezclar los dos idiomas en la
misma frase. Sí, sí… en la misma frase… yo todavía sólo lo hago en un sentido
(estar hablando en inglés y decir algo en español porque no sé cómo es); sin
embargo es bastante común encontrarlo en ambos sentidos y no con la misma
finalidad que yo (que alguien traduzca al inglés lo que yo no sé decir
todavía), sino que se hace por pura economía del lenguaje, que algo es más
simple o más claro en uno de los dos idiomas, pues se dice y punto. Todos lo
entienden y todos contentos. Psicocino en mi cabeza si esto también pasará en
Gibraltar con el llanito…
Siguiendo con la noche, cenamos muy bien, probamos el Pan de
Jamón y el pastel de Tres Leches, dos recetas venezolanas que prometo pedir a
ME y ponerlas aquí algún día porque estaban buenísimas. Para después de la cena
M y J prepararon varios juegos divertidísimos con los que pasamos un rato
estupendo y nos hartamos de reír. Un rato después, cuando la noche parecía
estar decayendo, una de las niñas abrió uno de sus regalos y todo cambió. Un
karaoke para el Ipad, un inventazo, estuvimos cantando hasta la 1:30 de la
mañana y eso aquí es trasnochar una barbaridad… más aún con una niñita de 7
meses durmiendo en la cocina mientras todos cantábamos a voz en grito. Cantamos
de todo, villancicos en inglés, villancicos en español, varias canciones en
inglés y después algo de España. Ah Fabi, empezamos por la de Aléx Ubago y la
de la Oreja de Van Gogh, seguimos con El Aire de la Calle de Los Delinqüentes
(Jesús la bordó) y ya pasamos a algo más duro, Soy minero de Antonio Molina y
una que no puede faltar en ninguna fiesta de españoles que se precie, el Viva
España de Manolo Escobar. Fue un conciertazo… Por cierto increíble cómo lee M
en español sin entender lo que dice…
A pesar de lo sorprendentemente bien que nos lo pasamos en
la cena y postcena, lo más sorprendente vino cuando abrimos la puerta para
irnos. Estaba nevando como no lo había hecho hasta ahora. White Christmas!!
Esto es un debate que se tiene aquí en Canadá, los canadienses son muy dados a
hablar siempre del tiempo, pero lo de la nieve en Navidad es un tema aparte.
White Christmas, ¿sí o no? Los hay más y menos optimistas, pero al parecer es
muy común, que aunque no nieve antes de Navidad, esa noche sea fría y los niños
abran sus regalos mirando cómo todo está blanco a través de la ventana, muy
peliculero verdad? Pero Jesús y yo nos emocionamos y nos invadió el espíritu de
Papá Noel (que aquí es Santa Claus).
Esta mañana cuando nos levantamos todavía
estaba todo nevadito y nos dimos nuestros regalos. Nosotros les hemos escrito
la carta a Los Reyes Magos, pero por si acaso… A mí me encantan los míos, una
fiambrera gigante con forma de cupcake para transportar y guardar las cupcakes
(claro), una bandeja para hornear y papelitos de colores. Ya no tengo excusa para
volver a ponerme manos a la obra.
El resto del día lo hemos pasado como un día de Navidad como
Dios manda, sin hacer nada y comiendo lo que quedó de anoche. Yo, como os
habréis dado cuenta todos he aprovechado para hacerme un autorregalo para mí y
para todos los psicocineros y le he cambiado radicalmente la imagen al blog, me
ha costado mucho tiempo psicocinar esta idea y me ha llevado todo el día, ¡qué difícil!
Pero por fin aquí esta, el nuevo Psicocina de ideas para vosotros. Mi intención
es terminar de añadir alguna que otra cosilla más para que podamos psicocinar y
cocinar más a menudo (ahí va una pista).
Mientras lo hago y sólo por unos días os dejo psicocinando
ideas.
Queridos lectores, hace unos días leí un post de Carlos M. Duarte a través de la cuenta de Twitter del Huffington Post (@ElHuffPost). El artículo se titulaba "Ayer emigró mi hija" y me sirvió de gran inspiración para escribir esto. Así que antes de que continuéis leyendo este post me gustaría que pinchaseis sobre el título y lo leyeseis antes de continuar conmigo.
Mientras lo leía psicociné muchas ideas, me parece que Carlos M. Duarte ha sabido tratar el tema con gran sensibilidad y conforme lo leía me emocionaba. Estaba en casa de M ayudándola a preparar una fiesta de Halloween para los chicos que cuida y tenía que contenerme para no dejar escapar algunas lágrimas.
Yo soy una hija emigrante y me encuentro a todo un océano de distancia de mis padres. Por mi parte me considero una chica muy viajera, me encanta conocer mundo y andar de acá para allá; sin embargo esta vez ha sido distinto. A mí tampoco me gusta lo de generación perdida, yo más bien nos veo como una generación que quiere salir adelante, ir hacia adelante con ideas frescas, que se nos valore por nuestro trabajo y que queremos vivir (y no sobrevivir) en nuestro querido país.
Hace apenas un mes y medio Jesús y yo nos montamos en un avión con destino a una nueva vida. Con la maleta cargada de optimismo y de ganas, pero con un equipaje de mano repleto de incertidumbre y dudas.
Vinimos a un país que recibe a más de 300.000 inmigrantes anuales, más o menos el número de españoles que hemos salido este año. Aquí todo el mundo dice lo mismo, que trabajando duro se consigue lo que se quiera, pero el camino no es tan fácil como lo pintan. Lo primero es una visa de trabajo, nos vinimos sin ella porque el gobierno de Canadá decidió cerrar todos los programas de inmigración para replantearse la avalancha de personas que quieren venir aquí, hasta el próximo enero. Una vez dentro del país hay maneras de conseguirla y en ello estamos.
Yo me considero una chica formada y "echada pa'lante" por lo que creo que poco a poco, siguiendo los pasos necesarios podremos hacer una buena vida aquí. Después de un permiso de trabajo de dos años te dejan pedir la residencia y con ella podríamos empezar a estudiar para convalidar nuestros títulos. Esto se puede hacer antes, pero un año de estudio en la universidad puede costar alrededor de los 40.000 € para los estudiantes extranjeros y si tienes la residencia hay muchas cosas gratuitas.
El pasado lunes fuimos a Toronto porque tuve una entrevista de trabajo como Live-in nunny (hay una working visa específica para eso), algo estilo Mary Poppins ya que llegué a casa de la familia en medio del huracán Sandy, paraguas en mano. Las vibraciones fueron buenas y el sábado tengo que volver para pasar el día con los niños y a ver qué tal.
Esto es una de las cosas que me hacen sacar del bolso de manos un par de dudas. Si yo me voy a Toronto, ¿qué hace Jesús mientras? Se podría quedar aquí en la granja pero buscar sin parar algún trabajo allí y venirse cuanto antes. En Toronto hay muchas más oportunidades, hay muchas escuelas de idiomas que dan clases de español y donde buscan un perfil como el suyo, además se podría alquilar una habitación y pasar los fines de semana juntos...
No todo es tan fácil. En nuestro viaje a Toronto nos propusimos comprarnos un número de móvil canadiense (que ya nos iba haciendo falta) y no pudimos. Como en España los móviles pueden ser de tarjeta o de contrato. Aquí el contrato tiene un periodo de permanencia de 3 años y por ahora no sabemos ni que pasará dentro de 4 meses (ahí está la incertidumbre); encontramos una compañía que tiene algo parecido a un contrato pero sin permanencia así que nos decidimos por ella. Una chica nos dijo que necesitaríamos nuestro pasaporte y una tarjeta de crédito y después de encontrar la tienda con los pasaportes y la VISA preparados, nos dice una nueva chica de la misma compañía, pero otra tienda, que toda la información es cierta, con la excepción de que la tarjeta de crédito tiene que ser canadiense. Nuestro gozo en un pozo. Ahora lo que nos tocaba era pedir información sobre las tarifas de prepago y no salimos de nuestro asombro cuando nos dice que si compramos el teléfono en Toronto no funciona para llamar a Niagara Falls (¡a 150 km!), aquí se considera larga distancia prácticamente de un pueblo a otro y si quieres que funcione cuesta unos 80€ para hablar unos 50 minutos, increíble vamos. Y nos quejamos de las compañías en España...
La importancia del móvil es que si empiezo a trabajar en esa casa querría hablar con Jesús por las noches y aunque lo pagásemos, conociéndome los 50 minutos los gasto el primer día...
Y aquí se nos planteó la segunda duda problema. Necesitamos un portátil, me gustaría aprovechar la ocasión para contaros que todo este blog lo escribo en el bloc de notas de mi teléfono móvil táctil, con la dificultad que os podréis imaginar que esto conlleva. De aquí me lo envío a mí misma por correo electrónico (cuando tengo wifi) y lo abro en algún ordenador para agregarle fotos, enlaces etc. Y todo por no parar de psicocinar ideas.
Nos venden la situación como quieren. Cuando vemos los programas tipo "Españoles por el mundo", "Callejeros viajeros" y similares todos en algún momento nos planteamos irnos a montar un chiringuito en la playa o irnos a algún país donde hacen falta raquetas para andar sobre la nieve, pero que a pesar del frío o del calor a todo el mundo le va tan bien. Pues ahora estando en el otro lado digo que no todo es así, que podían dejar de sacar a las María Bravo o a los hijos de diplomáticos o a las familias expatriadas (que como no, son españoles) para sacar un poco a los miles de jóvenes, y no tan jóvenes que estamos fuera de nuestro país buscándonos la vida para tener un futuro mejor trabajando un montón de horas de lo que sea, pero trabajando. O a las miles de familias que han dejado atrás negocios venidos a menos e hipotecas sin pagar por dar de comer a sus hijos en un país donde no hablan el idioma, pero trabajando.
Lo único que consigo psicocinar con esto (y qué pena) es que "los que mandan" no quieren que veamos esta realidad, no les conviene que los que todavía están en España pensando que a ver qué pasa con esta crisis vean que la gente se va y lo intenta. Os voy a contar algo, en el verano de 2009 fui a Los Ángeles a estudiar inglés con una beca del MEC y nos encontramos a los de "Callejeros viajeros" grabando en Hollywood, nos oyeron hablar español y nos grabaron durante media hora, nos dijeron el día que se emitía el programa y que íbamos a salir. ¿Y bien? Tras ir a una fiesta con Antonio Banderas enseñaron a Brad Pitt que pasaba en moto (que por cierto se lo dijimos nosotros). Así qué a eso voy, que no interesa saber dónde está la gente joven moviéndose, psicocinad un poco más esta idea y ya veréis cuantas cosas os vienen a la cabeza.
Mamá, papá y resto de mi gran familia, os echo de menos. Las hijas emigrantes como yo no sabemos cuando vamos a volver, no sabemos qué va a pasar. Pero aquí estamos, somos fuertes y aguantamos lo que nos echen. Yo por mi parte me siento afortunada por estar aquí con una persona maravillosa que me quiere y nos apoyamos, cada uno aporta su parte y juntos podemos, ¿verdad Jesús?
Las hijas emigrantes no tienen trabajo pero tuvimos la suerte de vivir "las vacas gordas" mientras nos formamos, tenemos buenas carreras y másters, hablamos idiomas y tenemos experiencias internacionales previas. Los padres y madres de estas hijas siempre las alentaron a salir fuera, ser curiosas, conocer y aprender, mucho y siempre para el día de mañana.
Ahora es mañana y no tenemos miedo, sólo optimismo y con esfuerzo y poco a poco ya veréis como todo nos sale bien. Mamás y papás no os sintáis tristes o mal por nosotras, lo habéis hecho muy bien. Sólo que esto es lo que nos toca.
Gracias. Os queremos.
Hasta pronto y con una canción os dejo psicocinando ideas.