Queridos lectores,
En esta ocasión voy a hablar de colores, de lo que significan los colores para mí y de lo que me hacen sentir, o dejar de sentir. Los colores siempre han sido algo muy importante en mi vida, me gustaba vestir con colores vivos, amarillo, verde, rosa, turquesa…, el naranja nunca me gustó demasiado; pero bueno, elegía cualquiera mucho antes que el negro, el marrón o el azul marino (con éste último tuve un problema mucho tiempo). Incluso recuerdo que en mi adolescencia, finales de los 90’, me ponía medias de colores, aunque pareciera un poco “rarita”… Así la vida siempre era “de luz y de color” como decía Marisol.
Con los años y las circunstancias, en invierno, el trabajo o las dos cosas juntas, una se ve siguiendo a esa marea gris que es la moda laboral y a esa tendencia de llevar tonos oscuros que personalmente creo que no ayudan para nada a sobrellevar lo triste, ya de por sí, que son los días de invierno, por muy elegante o “neutro” que parezca. Con esto quiero empezar a daros trabajo y una idea para que la psicocinéis mientras veis el vídeo que os dejo a continuación. ¿Pensáis que es nuestra personalidad/estado de ánimo la que hace que usemos determinados colores o que ciertos colores hacen que nos sintamos de maneras diferentes? Psicocineros, poned esta idea a calentar que luego seguimos con ella.
¿Qué os ha parecido el vídeo? Me imagino que habrá de todo un poco, quién ya lo haya visto, quién lo vaya a ver, a quién no le gusten nada los carnavales o que ni siquiera sepa lo que es el Carnaval de Cádiz. Sin embargo, mi objetivo con este vídeo no era introduciros al Carnaval ni a las Chirigotas, si no mostraros primero de dónde me he sacado el título y luego lo que mucho que este minuto (sobre todo del 0:30 al 1:30) me ha hecho pensar esta semana. Aquí es dónde volvemos a la pregunta de antes, ¿qué habéis psicocinado?
En estos días ME HE VUELTO A DAR CUENTA de la importancia de colores en mi vida, para mí psicocineros si que son muy importantes y que influyen en mi estado de ánimo y al parecer yo lo había olvidado. La vida es un continuo proceso de darse cuenta, pero esto no siempre supone aprender cosas nuevas, a veces tenemos que echar la vista atrás y “rescatar” parte de lo que ya sabíamos y hemos dejado de lado. Como dice el Canijo de Carmona (autor de la chirigota) muy acertadamente “El niño se convierte en joven, el joven en hombre, el hombre en un viejo” y en este proceso cambiamos, evolucionamos, aprendemos; pero también olvidamos a veces parte de nosotros.
Yo llevo dos meses en Canadá vestida de negro y no porque esté de luto o cualquier otra cosa, sino porque con este frío siempre llevo un abrigo negro de pluma tipo saco de basura (bautizado así por mi amiga S de V, CR) que no deja ver nada de lo que llevo debajo, y así me pongo mis también negros bolso, gorro y bufanda y lista, a la calle. Si a esto le sumas el blanco del ambiente, que el blanco no es feo ni mucho menos y los pueblos blancos andaluces son una maravilla; sin embargo cuando el blanco lo tienes todos los días en el cielo la cosa cambia y sin darte cuenta, empiezas a ver la vida en Blanco y Negro. ¡Y eso no puede ser! A vestir con colores para sobrellevar el invierno y las penas y las alegrías. Que el negro estiliza pero entristece. Es como el luto, antiguamente y no tan antiguamente en algunas casas el luto había que mantenerlo toda la vida, yo creo que para que nunca se te olvidara que tenías que estar triste de por vida, mientras que yo creo que tendría que ser lo contrario, vestir algo alegre para que te ayude a sobrellevar ese momento tan malo que ya se lleva por dentro.
A mí me gustan los colores vivos, así que voy a recuperarlos en mi vestuario cada día, voy a ser yo y a ir dejando un poco el negro de lado, que parecemos cucarachas y voy a empezar ahora mismo recuperando el tiempo perdido.
No hombre esto es broma…
Pero lo que si es cierto es que os animo a vestir colores, a llevarlos en alguna parte, a recordar que la vida está hecha de alegría y si después de este post la veis menos en Blanco y Negro, me alegro.
Hasta la próxima os dejo vistiendo de colores y psicocinando ideas.
Lo primero que quiero hacer es disculparme por teneros tanto tiempo desatendidos, pero no se me ocurría nada que contaros (aunque hayan habido muchas novedades) y no estaba en el "mood".
Llevo varios días psicocinando varias cosas que contaros, así que a ver por dónde empezamos...
Lo primero, y seguro que ya os habéis dado cuenta todos, es lo curioso de la fecha 12/12/12, me gusta porque es el número más alto que podremos ver repetido en un calendario (occidental al menos). Para mí, esta fecha significa el final de una etapa que empezó en otra fecha redonda, como yo las llamo, que fue el 02/02/02. El día 2 de febrero de 2002 fue el día de mi cumpleaños, era sábado y cumplía 18 años y ese año marcó el inicio de grandes cosas en mi vida. Recuerdo perfectamente esa noche, recuerdo que salí, como normalmente con mis amigos B, P, D, T, N, etc. (nunca, nunca me olvido de vosotros) y antes de irme a casa mi madre me llamó para decirme que estaba en un pub por las Torres de Córdoba con el tío Paco. Mamá, Paco, ¿os acordáis? Allí estuvimos hasta las tantas bailando y pasándolo genial, como siempre en esa compañía (una de las cosas que más echo de menos aquí y una de las pocas que no se pueden reemplazar). También recuerdo perfectamente que allí fue donde escuché por primera vez la canción de "La Primavera Trompetera" de Los Delinqüentes, quién me hubiera dicho entonces... Después llego México, la Universidad, amigas para siempre, esos cinco años en Granada con todas sus cosas, mejores o peores, todas aprendizaje, Madrid con el máster, más amigas para siempre, ser veinteañera, el cambio de estudiante-trabajador-desempleado, Jesús, la vida en pareja con todas sus cosas, mejores o peores, todas aprendizaje, la vuelta a Jerez, emigrar, Canadá, Niagara, Toronto...
Como os decía, esta fecha marca para mí el final de esta etapa, lo quiero ver así, siento que algo nuevo (y siempre bueno) está por llegar, lo siento cerca, y creo firmemente que la vida son etapas, etapas en las que todas aprendemos algo y que nos hacen ir hacia adelante. Para mí una de las cosas más importantes, o la más, que ha pasado en esta etapa ha sido el cambio de madre enemiga-madre-bueno...-amiga...-amiga-mejor amiga. Este cambio se va viviendo poco a poco y sólo me di cuenta una vez había ocurrido, ¿qué crees mamá?, ¿es un cambio irreversible?
Me gustaría que os paráseis un rato a psicocinar esta idea de las etapas de la vida y me contéis qué se os ocurre con esto, ¿qué ha marcado el inicio final de vuestra última etapa?, ¿en qué punto de la etapa actual que estáis viviendo creeis que os encontráis? Os invito a que compartáis estas ideas con los otros lectores en este blog.
"WINTER IS COMING"
Quien haya visto o leído Juego de Tronos alguna vez reconocerá esta frase inmediatamente, a los que no lo hayáis visto nunca os animo a verla, es buenísima.
Yo no la voy a usar con el sentido de la serie, la voy a usar en sentido literal, en Canadá, en diciembre, Winter is coming. Aquí hace un frío... pero lo veo normal. Lo que no veo normal es que esté haciendo más frío en España que aquí, ¿qué está pasando? Yo no lo sé pero todo el mundo nos dice que nos preparemos para enero y febrero, que todavía estamos en otoño, y ya hemos estado a -6º C!!, una no sabe dónde meter las orejas, y si me viera mi padre se sentiría orgulloso de que por fin me abroche bien un abrigo hasta arriba y me tape la boca y la nariz con la bufanda, toda la vida diciéndomelo y ya ha hecho efecto papá. Ha nevado algo un par de veces, pero no ha llegado a cuajar bien y se ha derretido todo en un ratito.
En medio de este frío llegamos a Toronto y desde que estamos aquí hemos asistido a dos fiestas, las dos muy diferentes, una boda y una reunión de españoles, pero Jesús y yo sentimos en las dos la misma sensación: Estar totalmente desubicados.
La cena de españoles nos pareció algo así como una reunión de citas de esas en las que tienes que conocer a la gente en 7 minutos. Todos nos hacían y hacíamos las mismas preguntas los unos a los otros, ¿de dónde eres?, ¿cuánto tiempo llevas en Canadá?, ¿tienes la working visa? y ya ibas hablando con unos y otros. Está claro que los que llevan aquí más tiempo y/o ya se conocían hablaban entre ellos, así que... no sé... Me parece que vamos a ir conociendo gente de una forma más natural y no tan enlatada. En la boda era normal la sensación, nos cogió por sorpresa y no conocíamos a nadie, pero sin embargo lo pasamos super bien, bailamos y la gente se mostró muy abierta con nosotros.
Con las primeras nieves se limpia el ambiente. Aunque haya caído poca todavía, después de la nieve el aire se queda limpio de la polución acumulada y deja en el suelo una alfombra blanca, que a modo de lienzo, nos permite volver a pintar un nuevo paisaje. Eso estamos haciendo Jesús y yo, de una vez por todas nos decidimos a venirnos a Toronto para empezar a avanzar en nuestra carrera de fondo canadiense. Dejamos atrás dos meses y medio en La Casa de los Abrazos, y nos vinimos a la ciudad, dónde podemos movernos por nosotros mismos y conocer gente nueva. C, muchas gracias por todo, lo sabes de corazón.
Toronto nos ha deparado conocer a dos personas maravillosas que en ningún momento imaginamos. Como nos han dicho mamá, E, MJ, E y muchos más, la gente buena se encuentra gente buena por el camino. Yo lo digo de otra manera:
"Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan"
No me acuerdo del final de esa oración, pero siempre la rezaba con abuelita antes de irnos a dormir.
En muchas reuniones con amigos, normalmente con acohol de por medio y a altas horas de la madrugada, hemos hablado de los Ángeles de la Guarda y si creíamos en ellos o no. Yo he psicocinado esta idea miles de veces, sóla o en compañía y siempre llego a la misma conclusión. Creo en ellos al 100%, sin ninguna duda ni prejuicio. Hay quién les llama ángeles, hay quién energía, hay quién karma; a mí me da igual, creo que SIEMPRE estamos acompañados y que nos ACOMPAÑA ALGUIEN QUE NOS QUISO Y NOS QUIERE, y que hará todo lo que pueda por ayudarnos. Ante la hipótesis de si tenemos más de uno o si el que tenemos es compartido o en exclusividad no lo tengo muy claro, creo que hay de todo un poco, que los hay que custodian una familia entera, como un abuelo P super guerrero o que algunos los tenemos en exclusividad. Yo creo que tengo de los dos y que están haciendo una gran labor conmigo, por eso, como siempre me dicen mi madre y mi tía MERCEDES les pongo siempre velas rosas para que estén agusto.
Esta idea también os la dejo para que la psicocinéis sin miedo (y lo digo de forma literal), ya que más que miedo hay que alegrarse por su existencia. ¿Creéis que tenéis algún ángel de la guarda?, ¿de qué tipo?, ¿lo habéis sentido alguna vez? Se con seguridad que mi amiga M, por su tierra de vinos en Córdoba, tiene esta idea más que psicocinada, pero me gustaría que la pasara un poco más por la sartén.
Yo por mi parte hoy, y prometo que esta vez hasta muy pronto, os dejo psicocinando ideas.
"Las flores crecen hasta en el cielo, pa' los amigos que allí tenemos"