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martes, 6 de septiembre de 2016

La energía de la onda y un viaje a República Dominicana


 Buenas noches psicocineros,

Todo empezó con un aire acondicionado de 3000 frigorias en un verano que terminaba con 300 grados a la sombra. Todo siguió con el típico interés de todas por cómo me encuentro y yo como una mierda tiradora en la cama contando que las noches son malísimas, que no puedo ni hablar de lo cansada que estoy y el dolor que me ha generado la vuelta a la quimio.

Para los que no sepan aún. Me hicieron un PET donde apareció que mi tumor había desaparecido absolutamente, ni rastro, nada!!! Pero sin embargo aparecían algunos ganglios linfáticos afectados a nivel de abdomen y torax. Enfermedad secundaria, debida a todo el tratamiento y todo lo que ya dejamos atrás. Viendo esto la oncóloga me dice que quimio otra vez, que en principio los ganglios no se curan pero que con quimio y otros medicamentos pueden desaparecer, así que a por todas como siempre. Y en ello estamos.

Pero no chicos, de esto no habla mi entrada de hoy. Mi entrada de hoy va dedicada a un grupo de niñas que se conocieron hacen más de 25 años y que después de alguna que otra quedada el tiempo las ha vuelto a traer a mi. A las Pepis de las Josefinas, a las que el 28 de agosto se subieron en dos coches y se plantaron a 200 km para verme, a las que querían y no pudieron también, sólo que ellas estuvieron aquí y lo que aquí se vivió fue algo muy especial.






Hay tantas vivencias con esas niñas que no tendríamos suficiente tiempo para recordar anécdotas ni en 10 días iguales, hay tanto con muchas, no tanto con otras (compartido), pero cuando se viene de tan atrás es genial. Niñas no os fijasteis que por hablar un rato de maridos o novios y niños o no niños tuvimos que hacer una ronda de reconocimiento. Nada importaba, solo nosotras. Charlamos, nos reímos, nos emocionamos, comimos, recordamos, montamos una conversación sobre otra como siempre, y fuimos nosotras. Ese “nosotras “ y esa comodidad que sólo dan los años y el no poder pretender nada porque todas sabemos hasta cuando nos venía el primer periodo o dábamos el primer beso o nos echaban de clase. Por todo esto esta entrada va dedicada a vosotras y a la conversación de hoy.


A raíz de decidir venir crearon un grupo de whatsapp para los pormenores, claro que con subgrupos paralelos por el tema de regalos y tal. Siguen existiendo? Que me ocultáis viborillas?



Todos los días hablamos un poquito del tiempo, del cáncer y de esas cosas de respuesta rápida. Aunque hoy hemos estado más de dos horas hablando y lo que empezó con una foto de un ac de 3000 frigorias ha terminado con hoponopono, reiki, energía, un viaje planeado a República Dominicana cuando me curen y casi dos horas de retraso con las pastillas sin notar el dolor.




Lo último es lo más paradójico para mí. Cualquiera que tiene dolor y le duele tiene una especie de reloj interno que avisa para las pastillas, es algo que no se te pasa... Pues hoy la felicidad ha creado tal cantidad de serotonina en mi cerebro y tanta visualización que ha sido como meditar. Porque no es el hecho de “distraerte del dolor” lo que ayuda, al menos a mí no. Pero la meditación guiada que he tenido a través de vuestras palabras y sueños sí lo han sido. Inma nos ha soñado, hemos hablado de porros preguntándole a Macarena por sus opos, Laura no nos seguía y se ha encontrado con 200 mensajes, Sonsoles quería ser más divina y eso así, casual. Con más de una en mi mochila para el próximo viaje que haga.

Se ve que como Mari Carmen es fan incondicional le voy a dar un lugarcito especial.
Me alegro que busques la energía de la onda.
El universo es magia, tú eres magia. ¿Sabes qué? No sé cómo ha sido tu día porque no lo has contado, lo que sí sé es que llevas todo el día emitiendo señales para que esto pasara. Es así de fácil, abre tu corazón al universo y él te dará TODO. Te voy a contar algo solo a ti, yo desde hace un tiempo tenía deseos profundos de venir a España y de ver a amigas de las de siempre. Pues mira, el universo y Dios me lo han dado. Ese 28 de agosto va a quedar en mi memoria para siempre . Era mi deseo, y vinisteis por mí. Hazlo así, desea fuerte, desea profundo, pero ten cuidado... Que todo lo que deseas así se te da...

Inma, tú siempre has sido muy genial, un genio incomprendido en ese micromundo donde nacimos. Tú respira amiga, coge aire profundo que llene tus pulmones y suéltalo como una carcajada.

Ahora ese va a ser mi mantra, al menos una carcajada diaria y mucho sentido del humor/amor cuando tenga buenos momentos, para que los dolores y los llantos y los miedos no me cojan sin haber reído. Porque los dolores, los cansancios profundos y los ataques de pánico no los elijo yo, son síntomas que tengo que pasar para llegar a la sanacion completa de mi cuerpo, de mi alma, de mi espíritu. En el camino a reírse y a soñar fuerte. Yo soy vida y así seguiré. Y chicas, aquí estoy para cuando os haga falta un achuchón mío en mi momento de piltrafilla humana..

Os quiero y me quiero y me siento afortunada y agradecida con la vida que me ha tocado vivir. Ahora no estoy triste, solo decidida a seguir adelante aprendiendo mucho.

Hoy os dejo psicocineros, pronto volveré con más. De momento repetid esta frase sin ton ni son a cualquier momento del día que os acordéis:

LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS 

Y ya para volvernos a reír, ¿cuántas veces hemos bailado esta canción?...

sábado, 13 de febrero de 2016

La Campana de los Sueños

Muy buenas psicocineros,

Aquí sigo, sólo estaba ausente, con mi vida y mi creatividad en pausa, más bien con la expresión y la comunicación en pausa. Pero hoy me siento con ganas de darle al Play y volver a compartir.

Para los que ya sepan y para los que no, actualmente estoy pasando por uno de esos momentos en la vida que llamamos duros, pero que no son más que experiencias maravillosas y oportunidades para crecer y aprender. Y como ya no quiero etiquetar más a personas, situaciones o cosas, basta decir que me estoy sometiendo a un tratamiento de quimioterapia y radioterapia para que os hagáis una idea de qué se trata.

Bueno hoy no quería venir aquí a contaros mi experiencia ni mi camino, ya habrá tiempo para eso de forma más extendida. Este post será breve, intenso y profundo. Para masticar, releer y llegar muy hondo.

El núcleo principal de este post es un poema que he escrito mentalmente en mi sesión de radioterapia de hoy. Cada día me pasan cosas diferentes por la cabeza durante esos 10 minutos que se hacen tan cortos y que en mi mente cunden para tanto, ya sea para pensar, soñar o echar una siestecita. Hoy he escrito un poema mental y al salir, por primera vez desde mi último post (estaba embarazada) lo he escrito y de esta manera he vuelto a materializar mi blog, mi deseo de comunicar y de compartir con vosotros, de seguir psicocinando.

Lo primero os pongo en situación. Una vez a la semana voy a quimioterapia y allí hay una campana que se llama "The Bravery Bell", la Campana de la Valentía, la cual cada vez que alguien termina su última sesión toca, las enfermeras aplauden y le desean a esa persona no volver a verla nunca por allí. Es algo muy significativo y muy simbólico y yo, la primera vez que lo presencié, con esa vía puesta y ese veneno sanador recorriendo mis venas me emocioné, mucho y lloré, mucho también. La semana que viene será mi turno de acercarme a ella y hacerla sonar hasta que resuene en las 23 plantas del hospital.

Pues bien, en la planta de radioterapia no veo ninguna campana ni nada parecido, es más, creo que la radioterapia está infravalorada y a mí me parece tanto o más dura que la quimio. Es larga, es pesada, es diaria, tiene muchos efectos secundarios, te provoca agotamiento, bueno y qué más decir... Así que en estas he pensado que después de mi último día en dos semanas voy a preguntar por la campana, y como creo que me van a decir que no hay pues me voy a poner manos a la obra para donar una al hospital.

La Campana de los Sueños va a ser su nombre y a su lado este poema.


Soñar con llegar al final
Soñar con volver a empezar
Soñar porque estás muy cansado
y hay días que no puedes levantar
Soñar con los buenos momentos
Soltar, los malos, soltar
Agradecer el camino que viene
Perdonarnos todo y amar
Creer que esto no fue una pesadilla 
Crear todo un sueño para despertar



Cómo habéis visto, hoy no me quería extender para nada, sólo volver a compartir, comunicarme con vosotros que es lo que me gusta. A los que ya estabais y seguís aquí, Gracias. A los nuevos que han aparecido en mi vida, Bienvenidos y mucho Amor, y a ti Zuly, gracias por acompañarme en mi despertar.

Por ahora, hasta aquí llego, yo hoy los dejo para que sigan psicocinando ideas.



martes, 2 de abril de 2013

Espérame, tan sólo espérame, que en cuanto pueda volveré.


Queridos lectores,
Antes de que empecéis a leer esta entrada me gustaría que empezásemos leyendo un poema de Mario Benedetti, escuchando una canción de Merche y viendo el anuncio de una campaña de la ONCE. Una vez lo hayáis hecho ya podéis seguir leyendo. Sé que no es la primera vez que os he pedido esto pero en este caso han inspirado en gran medida lo que os contaré a continuación y lo iréis comprendiendo.
Aunque me cueste decirlo en voz alta hay veces que me cuesta ser optimista. Hay días tristes y días grises que aún llevando mil colores a mi alrededor siguen grises y me cuesta seguir. Pero la vida es así, te plantea cuestiones, decisiones, retos a diario. La vida es un reto permanente y eso también la hace emocionante.
Ayer el día fue horrible, salí, lo pasé bien, pero aún así me sentía como el propio día. Después de tres jornadas de un sol espléndido en Toronto volvió a arreciar el frío. Un frío que quema mientras el sol se esconde y deja lugar al viento, pero a pesar de estos días NO ME RINDO, no cedo, aunque el miedo queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento. Estas palabras de Mario Benedetti me ayudan a expresar lo que siento en este momento y también como continúan, me dan motivo para seguir, me recuerdan que estoy lejos por un sueño, seguir adelante, conseguir algo mejor.
 
Hoy gracias a Jesús he conocido la canción Vendré por ti de Merche y por supuesto que tengo algo más que decir a tus palabras, quería esperar a este momento. La letra de esta canción es para psicocinarla pero de verdad, sobre todo los que como yo estamos lejos de nuestra casa, de nuestra gente y al final… echo de menos. Ese es el precio a pagar por nuestro sueño y es con total seguridad lo peor (Merche en su canción dice “quizás”). En la última entrada decía que yo no me sentiría plena con una vida común, pero tengo que reconocer que hay días duros, que todo un océano de distancia es mucho para según qué cosas y el miedo muerde, y duele. Y querría una vida más tranquila, más normal, pero no. Es momento de sacudirse las excusas y sobreponerse. No es momento para quejarse, este es el momento de actuar.
 
Quizás muchos os preguntareis por qué estoy escribiendo un post tan gris y por fin, después de 21 largos días puedo decirlo en voz alta, TE ECHO DE MENOS JESÚS, siento un vacío ante la costumbre de tenerte a mi lado, me siento sola sin ti y hay momentos difíciles. Yo estoy en un momento difícil, la espera se hace larga, la ansiedad invade a la paciencia y no te tengo más aquí. La vida nos ha presentado dos trenes, uno a cada uno, buenos los dos, pero uno diferente a cada uno. Esta vez has tenido que correr, que si no se te iba el tren. Ya lo sabemos; antes hubo otros, después llegarán más, pero no éste. Y éste es el que tú quieres, el que te hace feliz a ti. Porque la vida es tuya y tuyos también los deseos. No es nuestro momento para subirnos al mismo, ese ya llegará y lo disfrutaremos, pero no ahora. Tú espérame, tan sólo espérame, que en cuanto pueda volveré.
 
 


Ahora mi tren está aquí, me he bajado un rato, y a pesar de los días grises la primavera ya está aquí tiñendo todo con sus colores y yo quiero disfrutar de mi estación. Esta estación la elegí yo y tú me acompañaste, porque no estoy sola, porque tú me quieres, sin embargo sabemos que es momento de vivir en andenes distintos. Yo quiero tiempo para mí, quiero amar, quiero vivir, quiero conocerme a mí misma aquí y ahora. Es mi momento y me gusta a la persona que estoy descubriendo y a la cual sólo veía de vez en cuando. ¿Es así verdad mamá? Aprovecho para recomendar la película Mil palabras, no para que la veáis con los ojos, sino para que la psicocinéis con el corazón y las cabecitas. Por el momento mi gente vive siempre aquí, en mis sentimientos.
 
Yo siempre ando quejándome de falta de vocación, no me llenan los RRHH, no quiero investigar toda la vida, me encanta la cocina pero ¿¿trabajar en un restaurante?? ¡¡Vaya horarios!!, me gustan muchas cosas pero no me centro y ahora quiero encontrar mi sueño, la vida me ha dado todo lo que necesito para buscarlo, estoy lejos de casa pero con apoyo detrás, sola pero sabiendo que si no me veo feliz, te lo digo y vendrás por mí. Voy a tomarme esta estación como una oportunidad de encontrar mi sueño, porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento. Porque yo lo he decidido, porque yo lo quiero. Porque no quiero que el tiempo que pasemos así sea sólo tiempo, porque quiero hacer del tiempo vida para vivirla ahora y no pausarla a la espera de ella.
 
Por el momento he empezado por algo parecido a un ejercicio que explica Louise Hay en su libro Usted puede sanar su vida del que hable en un post anterior. Sin embargo este ejercicio lo he simplificado haciendo de él algo muy complicado en lo que tengo que trabajar mucho más: PONTE DELANTE DEL ESPEJO Y MÍRATE. Qué difícil ¿no es cierto? Al igual que os dije con la película no os miréis sólo con los ojos, llegar un poco más adentro y en todo lo posible gustaos. No es fácil si seguimos mirando. Sobre todo algo muy importante es que lleguéis a vosotros mismos sin juzgar, que para eso ya están los demás…

Muchas veces pienso en mí misma y en lo poco rebelde que he sido/soy, y eso que lo he intentado… he llevado vaqueros rotos y hasta un piercing en la lengua… bueno y hasta un tatuaje (a los rotos les cosía una tela debajo, el piercing me lo hice en la lengua para poder quitármelo sin marca y el tatuaje era con tinta que se quitaba a los cinco años = rebelde de mentira). Pero ser rebelde no es eso. Ser rebelde es levantarte cada mañana y empeñarte en perseguir tus sueños. Cueste lo que cueste. Y hasta ahora yo no he sido capaz de eso, así que voy a ello, sin garantías, sin saber qué tormenta me arreciará ni cuántas más vendrán. Yo por si acaso me he comprado un impermeable amarillo para hacerlas más llevaderas. Tú espérame, tan sólo espérame, que en cuanto pueda volveré.
 
 
 
 
Os seguiré contando, pero hasta el momento os dejo con este vídeo y psicocinando ideas.